Ficción sonora de Fernando confunde con visual por su inmersión total
La ficción sonora basada en la novela de Fernando genera una inmersión tan profunda que muchos oyentes confunden lo auditivo con lo visual. El autor y los productores explican que el cerebro, cargado de bagaje audiovisual, hace que al finalizar un capítulo uno dude si lo ha visto o escuchado. Este formato destaca por su cercanía a la realidad: tramas criminales que ocurren en las calles, más apasionantes que las noticias. La historia recorre años y revela un mundo desconocido para la mayoría, pero siempre presente, explorando los motivos que llevan a policías a rendir cuentas ante jueces. Fernando confiesa su afición cinematográfica: al escribir, visualiza escenas como si dirigiera una serie, con movimientos de cámara y actores. La adaptación al audio exige narración constante, con acotaciones, tonos y matices vocales para mantener el ritmo, convirtiéndola en una experiencia viva y apasionante.